Rosalia de Castro

Frases de Rosalía de Castro, la gran poeta gallega

Hablar de literatura gallega es hablar de Rosalía de Castro, una de las figuras más emblemáticas del llamado ‘Rexurdimento’ gallego. Rosalía nació en 1837 en Santiago de Compostela y cultivó tanto la prosa como la poesía; si bien fue en esta última donde alcanzó más relevancia con obras como Cantares Gallegos.

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Rosalía de Castro: frases

¡Cuán bella y caprichosa es la alegría!
¡Oh tierra, antes y ahora, siempre fecunda y bella!
¿Por qué tan terca, tan fiel memoria me ha dado el cielo?
Alma que vas huyendo de ti misma, ¿qué buscas, insensata, en las demás?
Aunque mi cuerpo se hiela, me imagino que me quemo; y es que el hielo algunas veces hace la impresión de fuego.
Bajo el hacha implacable, ¡cuán presto en tierra cayeron encinas y robles!
Cual, si en suelo extranjero me hallase, tímida y hosca, contemplo desde lejos los bosques y alturas y los floridos senderos donde en cada rincón me aguardaba la esperanza sonriendo.
Es feliz el que, soñando, muere. Desgraciado el que muera sin soñar.
Frío y calor, otoño o primavera, ¿dónde… dónde se encuentra la alegría?
Hermosas son las estaciones todas para el mortal que en sí guarda la dicha.
Hierve la sangre juvenil, se exalta lleno de aliento el corazón, y audaz el loco pensamiento sueña y cree que el hombre es, cual los dioses, inmortal.
Inexplicable angustia, hondo dolor del alma, recuerdo que no muere, deseo que no acaba.
La miseria seca el alma y los ojos, además.
La que ayer fue capullo, es rosa ya, y pronto agostará rosas y plantas el calor estival.
Los que ayer fueron bosques y selvas de agreste espesura, donde envueltas en dulce misterio al rayar el día flotaban las brumas, y brotaba la fuente serena entre flores y musgos oculta, hoy son áridas lomas que ostentan deformes y negras sus hondas cisuras.
No importa que los sueños sean mentira, ya que al cabo es verdad que es venturoso el que soñando muere, infeliz el que vive sin soñar.
No son nube ni flor los que enamoran; eres tú, corazón, triste o dichoso, ya del dolor y del placer el árbitro, quien seca el mar y hace habitar el polo.
No subas tan alto, pensamiento loco, que el que más alto sube más hondo cae.
Para el alma desolada y huérfana no hay estación risueña ni propicia.
Puro el aire, la luz sonrosada, ¡qué despertar tan dichoso!
Tengo miedo de una cosa que vive y que no se ve. Tengo miedo a la desgracia traidora que viene, y que nunca se sabe dónde viene. Adrianie, donde estas.
Tras la lucha que rinde y la incertidumbre amarga del viajero que errante no sabe dónde dormirá mañana, en sus lares primitivos halla un breve descanso mi alma.

Frases feministas de Rosalía de Castro

En el siglo XIX aún era difícil ver escritoras; y menos en una lengua como el gallego. Eso demuestra que Rosalía era una adelantada a su tiempo. Poseía también una arraigada visión feminista que impregna toda su obra. Podemos verlo en muchos de sus escritos.

¡Oh!, ¡Señor de justicia!, ¡brazo del débil y del pobre!, ¿por qué no te alzas contra el rico y el poderoso que así oprimen a la mujer, que la cargan de grillos mucho más pesados que los de los calabozos y que ni aun la dejan quejarse de su desgracia?
¿Y qué he hecho yo para sufrir estos tormentos? Amar y esperar mucho y poseer dolores a cambio de esa esperanza.
Ellas protestaron eternamente contra la vulgar idea de que la mujer sólo sirve para las labores domésticas y que aquella que, obedeciendo tal vez a una fuerza irresistible, se aparta de esa vida pacífica y se lanza a las revueltas ondas de los tumultos del mundo es una mujer digna de la execración general.
Infelices criaturas, seres desheredados que moráis en las desoladas montañas de mi país, mujeres hermosas y desdichadas que no conocéis más vida que la servidumbre, abandonad vuestras cumbres queridas en donde se conservan perennes los usos del feudalismo, huid de esos groseros tiranos.
Porque todavía no les es permitido a las mujeres escribir lo que sienten y lo que saben.
Se dice muy corrientemente que mi marido trabaja sin cesar para hacerme inmortal.
Una poetisa o escritora no puede vivir humanamente en paz sobre la tierra, puesto que además de las agitaciones de su espíritu, tiene las que levantan en torno de ella cuantos la rodean.
Venid ahora vosotras, esclavas mías, hermosas hijas del libre pensamiento, que lucháis por romper unas cadenas que sólo desata la muerte; valientes amazonas que no vaciláis en medir vuestras fuerzas con el gigante invisible que os vence…
Yo soy libre. Nada puede contener la marcha de mis pensamientos, y ellos son la ley que rige mi destino.

Frases en gallego de Rosalía de Castro

Rosalía de Castro escribía tanto en castellano como en gallego, en una época en la que el gallego no contaba con demasiado prestigio. Su obra contribuyó a cambiar esa visión y nos dejó frases tan bellas como las que siguen:

¡Ai, máis valera, meniño, que quen te dou non te dera! Que os fillos dos probes nacen, nacen para tales penas.
¡Moito sabés, miña vella, moito de sabiduría! ¡Quén poidera correr mundo por ser como vos sabida!
Aqués que ten fama de honrados na vila roubáronme tanta brancura que eu tiña.
Cantarte hei, Galicia, na lengua gallega.
Fixen un caldo de groria que me soupo que la mar, fixen un bolo do pote.
N’era cousa de chamar as xentes á guerra e desertar da bandeira que eu mesma había levantado.
Que si non pode senón ca morte despirse o esprito das envolturas da carne, menos pode o poeta prescindir do medio en que vive e da natureza que o rodea, ser alleo a seu tempo e deixar de reproducir, hastra sin pensalo, a eterna e laiada queixa que hoxe eisalan tódolos labios.

Como siempre te invito a que compartas estas frases para acercar a todo el mundo la obra de Rosalía de Castro. Luego si quieres puedes seguir leyendo buenas citas literarias con esta colección de frases de Don Quijote.