Frases de Romeo y Julieta

frases de Romeo y Julieta

Romeo y Julieta es una de las  obras teatrales más icónicas de William Shakespeare, llegandose a convertir en un hito de la cultura popular actual. La historia gira en torno a la confrontación de dos familias, los Montesco y los Capuleto. En medio de esa rivalidad, nace un bello romance entre dos jóvenes, Romeo y Julieta. Pero su amor está prohibido por la disputa de sus progenitores hasta el punto que este termina en una lamentable tragedia.

Si eres fan de Shakespeare, entonces no te querrás perder la siguiente selección de frases de Romeo y Julieta. Pero si aún has leído alguna de sus obras, esperamos que esta recopilación te anime hacerlo. 

Frases de amor de Romeo y Julieta

¡Ay de mí! Las horas tristes parecen largas.
¡Ay, ese amor, tan gentil en su opinión, debería ser tan tiránico y duro en la prueba!
¡Oh, soy el tonto de la fortuna!
¿Puedo seguir adelante cuando mi corazón está aquí?
¿Qué hay en un nombre?
¿Supe qué es amor? Ojos, desmentidlo, pues nunca hasta ahora la belleza he visto.
El amor corre al amor como el niño huye del libro y, cual niño que va a clase, se retira entristecido.
El amor va hacia el amor como los escolares de sus libros, pero el amor del amor, hacia la escuela con miradas pesadas.
El joven amor solo está en los ojos, no en el corazón.
En los hombres no hay lealtad, fidelidad, ni honradez. Todos son perjuros, embusteros, perversos y falsos.
Enséñame a olvidarme de pensar.
Es casi ley, que los amores eternos son los más breves.
Hay un viejo dicho que se aplica a mí: no puedes perder un juego si no juegas el juego.
Llámame amor y volveré a bautizarme: desde hoy nunca más seré Romeo.
Lo bueno poco dura.
Los ojos se hicieron para ver: que vean. No pienso moverme por gusto de nadie.
Mi único enemigo es tu nombre. Tú eres tú, aunque seas un Montesco.
Muerte que robó la miel de tus labios, no tiene poder sobre tu belleza.
No soy piloto, sin embargo, aunque te hallaras tan lejos como la más extensa ribera que baña el más lejano mar, me aventuraria por mercancía semejante.
Romeo, Romeo, ¿por qué eres Romeo?
Si el amor es ciego, no puede atinar.
Si el amor te maltrata, maltrátalo tú: si se clava, lo clavas y lo hundes.
Una despedida es tan triste que te diré «Hasta mañana» hasta el amanecer.
Y donde dos fuegos furiosos se encuentran, consumen la cosa que alimenta su furia.
Ya no es suficiente, ya no es tan dulce como antes.

Otras frases célebres de Romeo y Julieta

¡Oh, cierra la puerta! y cuando lo hayas hecho, ven a llorar conmigo; más allá de la esperanza, más allá de la cura, más allá de la ayuda!
¡Ojos, mirad por última vez! ¡Brazos, dad vuestro último abrazo! Y labios, puertas del aliento, ¡sellad con un beso un trato perpetuo con la ávida Muerte!
¡San Francisco me asista! ¿En cuántas tumbas habré tropezado esta noche?
¿Qué hay en un nombre? Lo que llamamos una rosa.
¿Quién eres tú, que te ocultas en la noche, que irrumpes en mis pensamientos?
Debo irme y vivir, o quedarme y morir.
Donde la sangre civil hace que las manos civiles se ensucien.
El alma humana tiene grandes misterios que penetrar y grandes cuestiones que debatir cuando está sola.
El amor es una nube que flota sostenida por un suspiro.
El negro destino de este día en más días depende; esto sólo comienza el infortunio, otros deben terminar.
El sentimiento, si no lo abruma el adorno, se precia de su verdad, no del ornato.
Ganso que grazna no muerde.
Mi generosidad es tan ilimitada como el mar, mi amor es tan profundo; cuanto más te doy, más tengo, porque ambos son infinitos.
Mi único amor surgió de mi único odio.
Mis labios, dos peregrinos ruborizados, están listos para suavizar ese toque áspero con un tierno beso.
No desperdicies tu amor en alguien que no lo valora.
Para el amor no hay barrera de piedra, y, como el amor lo que puede siempre intenta, los tuyos nada pueden contra mí.
Para subir a mi lecho erais la ruta, mas yo, virgen, he de morir virgen viuda. Venid, pues. Ven, ama. Voy al lecho nupcial, llévese la muerte mi virginidad.
Sabio y lento; tropiezan los que corren rápido.
Se ríe de las heridas quien no las ha sufrido.
Soñé que mi señora venía y me encontraba muerto y respiraba tal vida con besos en los labios que revivía y era un emperador.

Sin duda Romeo y Julieta seguirá siendo una obra muy leída e interpretada, pues su tema central: el amor y el romance, trasciende las barreras de tiempo.