Frases de Pepe Mujica sobre vida, felicidad, política…

Pepe Mujica

En tiempos de Trump y Bolsonaro se echan en falta más líderes políticos como Pepe Mujica. El expresidente de Uruguay supo ganarse el cariño de sus conciudadanos y el respeto de todo el mundo con un estilo de gobernar marcado por la honestidad y la humildad. Aquí tienes una lista de las mejores frases de Pepe Mujica sobre la vida, la política, la felicidad y otros muchos temas.

Vale la pena leerlo hasta el final para conocer un poco mejor a un político que decidió continuar con su vida sencilla a pesar de llegar a lo más alto. Algo que le valió el apelativo del presidente más pobre del mundo.

Pepe Mujica: frases célebres

¿De qué nos vale una actitud ecologista en un rincón si el universo de la industria se mueve como se mueve?

¿Qué es el legado de un tipo en el universo? Somos menos que un piojo. El legado es haber vivido al mango, con aciertos y con errores. Triunfar no es tener plata, es levantarse cada vez que uno se cae.

A veces sentís que estás haciendo un papel que ya no te motiva. Estás estorbando, como un árbol viejo que no deja ver los que hay abajo.

Ahora que las papas queman todos se acuerdan del Estado. Y el Estado tiene que tomar medidas, pero cuando tengo que hacer plata y hacerla mía sola, que no se meta el Estado por favor (sobre la crisis del Covid).

Al tipo que le guste mucho la plata, hay que correrlo de la política. A quien le guste mucho la plata hay que meterlo en el comercio, en la industria, donde se multiplica la riqueza, en la aventura del riesgo empresarial, etcétera. Ahí sí, pero no en la política.

Aprendí que si no puedes ser feliz con pocas cosas no vas a ser feliz con muchas cosas.

Arrasamos las selvas, las selvas verdaderas e implantamos selvas anónimas de cemento.

Así como vamos no es posible colmar ese sentido de despilfarro que tenemos.

Cada minuto se gastan dos millones de dólares de presupuestos militares en el mundo, la investigación médica en el planeta apenas cubre una quinta parte de la investigación y desarrollo militar. Este proceso asegura el odio y los fanatismos.

Cargo con las consecuencias de la vigilancia electrónica (…) que nos envenena inútilmente.

Cargo con una gigantesca deuda social y con la necesidad de defender la Amazonía, los mares, nuestros grandes ríos de América.

Con ese dinero me alcanza y me tiene que alcanzar. Hay quienes viven con mucho menos.

Continuará la guerra hasta que la naturaleza nos llame y haga inevitable nuestra civilización.

Creo que el hombre aprende mucho más de la adversidad, siempre que no lo destruya, que de la bonanza. Uno aprende con lo que vive, no con lo que cuentan. Se aprende más del dolor y no de los triunfos.

Creo que la felicidad está en ese cachito de tiempo que uno logra para gastarlo en aquellas cosas que a uno le gustan. En ese momento eres libre, por lo tanto, eres feliz.

Cuando era joven pensaba que la lucha era por el poder. Ahora veo que la historia de los luchadores sociales y políticos es un montón de cristales rotos, de los cuales van quedando pedacitos: las 8 horas, los derechos laborales, la jubilación… me siento hermano de todo eso.

Cuando tenía un colchón estaba contento. O una taza de agua. O si podía orinar. Descubrí que nos hacemos unos líos bárbaros por nada.

Decidí retirarme cuando se murió mi perra Manuela.

Despilfarramos dos mil millones de dólares por minuto en presupuesto militar a nivel mundial. Decir que no hay plata es no tener vergüenza.

Después de la pena de muerte, la soledad es uno de los castigos más duros. Cuando fui muy joven leí mucho. Y en esos años de soledad rumié. Repensar cosas y darle vueltas no es lo mismo que leer. Es reconstruir.

El hombre es gregario, no puede vivir sin sociedad. Dependemos de la sociedad.

El hombre moderno anda siempre apurado, porque si la economía no crece es una tragedia.

El hombre no puede renunciar a la política. Si fuéramos dioses no precisábamos de política. Pero precisamos sociedad y si hay sociedad siempre va a haber conflicto y alguien tiene que intermediar en el manejo de ese conflicto y ése es el papel de la política.

El hombrecito de nuestro tiempo deambula entre financieras y el tedio rutinario de las oficinas atemperadas con aire acondicionado. Siempre sueña con las vacaciones y la libertad. Siempre sueña con concluir las cuentas, hasta que un día, el corazón se para y adiós.

El hombrecito promedio a veces sueña con vacaciones y libertad. Siempre sueña con concluir las cuentas, hasta que un día el corazón se para y adiós.

El mundo que va a venir es de supra naciones que van a luchar por su existencia y las imposiciones de sus reglas. ¿Seremos capaces de pasar por encima de nuestros atavismos?

El poder es como un par de zapatos nuevos que te aprietan y cuando llegas a la casa te sacas los zapatos y sientes alivio. El poder es algo que aprieta mucho.

El poder no cambia a las personas, sólo revela quiénes verdaderamente son.

Enfrentamos al sedentarismo con caminadores, al insomnio con pastillas y a la soledad con electrónica.

Es la civilización contra la sencillez, contra la sobriedad, contra todos los ciclos naturales, pero lo peor: civilización contra la libertad que supone el tiempo para vivir las relaciones humanas, amor, amistad, aventura, solidaridad, familia.

Es tan hermosa la vida, que si uno no pelea para que la vida sea feliz. ¿Qué sentido tiene la vida?

Esa palabra (populismo) no la utilizo porque la usan para un barrido y un fregado. Son populistas en Nicaragua y los que votan en Alemania por la derecha medio neonazis. Entonces es cualquier cosa. Yo saco esta conclusión: todo lo que molesta, con lo que no se está de acuerdo, es populista.

Esa vieja es peor que el tuerto. El tuerto era más político, ésta es más terca. (Sobre Cristina Fernández)

Estoy muy contento con el hoy, me tiene abrumado el pasado mañana.

Europa tiene una crisis económica que también es política. Ha desatado una cantidad de sucesos que los está gobernando. Son los sucesos que gobiernan a los hombres y no los hombres los que gobiernan los sucesos.

Hay cosas del pasado que hay que cargar en una mochila y andar con ella. Y hay cuentas que no las paga nadie, ni se debe intentar cobrarlas tampoco, porque si no, no vive para delante. Lo importante de la vida es el mañana.

Hay cosas que tienen valor cuando se pierden.

Hemos nacido sólo para consumir y consumir y cuando no podemos, cargamos con la frustración, la pobreza y hasta la auto marginación y autoexclusión.

Hemos sacrificado los viejos dioses inmateriales, y ocupamos el templo con El Dios Mercado. Él nos organiza la economía, la política, los hábitos, la vida y hasta nos financia en cuotas y tarjetas, la apariencia de felicidad.

Imposible cuesta un poco más y, derrotados, derrotados son sólo aquellos que bajan los brazos y se entregan. La vida te puede dar mil tropezones en todos los órdenes: en el amor, en el trabajo, en la aventura de lo que estás pensando, en los sueños que pensás concretar. Pero una y mil veces estás hecho con fuerza para volverte a levantar y volver a empezar.

La corbata es un trapo inútil, para complicarse la vida. No sé qué sentido tiene la corbata.

La crisis ecológica del planeta es consecuencia del triunfo avasallante de la ambición humana, pero también es su derrota.

La cuestión de la integración no es cuestión de agrandar los mercados, sino de tener una voz potente en el mundo.

La economía globalizada no tiene otra conducción que el interés privado de muy pocos.

La economía sucia, el narcotráfico, la estafa, el fraude y la corrupción son plagas contemporáneas cobijadas por ese antivalor, ese que sostiene que somos más felices si nos enriquecemos sea como sea.

La mayor parte de la gente que componen las naciones no vive como viven los presidentes. Los presidentes entran a vivir como vive la minoría de los países. Y las Repúblicas vinieron a suscribir un concepto: Nadie es más que nadie, como una respuesta al feudalismo y a las monarquías absolutas.

La política no es un pasatiempo, no es una profesión para vivir de ella, es una pasión con el sueño de intentar construir un futuro social mejor; a los que les gusta la plata, bien lejos de la política.

La soledad es tal vez lo peor después de la muerte.

La única adicción saludable es la del amor.

La vida es el único valor que no se puede comprar, tú no puedes ir a un súper mercado y decir: véndame 5 años más de vida. Entonces, la única que tienes es ésta, la tienes que vivir con la mayor intensidad posible.

Las izquierdas se dividen por ideas. Las derechas se juntan por intereses.

Le quiero transmitir a la gente con fuerza que uno puede caer una, dos, tres, veinte veces, que le vaya mal. Pero el amor a la vida implica volver a empezar. ¡Siempre se puede volver a empezar!

Lo imposible cuesta un poco más, y derrotados son sólo aquellos que bajan los brazos y se entregan.

Lo inevitable no se lloriquea. Lo inevitable hay que enfrentarlo.

Me comí años en cana y dos horas después de que salí, ya estaba militando.

Mentira que no hay medios. Mentira que no hay recursos. Mentira que la cosa es imposible. No, Nunca el hombre tuvo tantos recursos, tanta capacidad y tanto capital. Por lo tanto, nunca tuvo tanta irresponsabilidad

Nada vale más que la vida. ¡luchen por la felicidad! Y la felicidad es darle contenido a la vida y rumbo a la vida y no dejarte que te la roben.

Nadie es más que nadie, las repúblicas se deforman y ellas se deben a las mayorías.

No me vengan con que América está llena de defectos y Europa es correctísima, esa película no la llevo. En América pasan cosas que también ocurren en Europa. Pero aquí las disimulan bien.

No quiero hablar de austeridad porque es una palabra prostituida en Europa; abogo por una manera personal de vivir con sobriedad.

No se dejen robar la juventud de adentro. La de afuera, inevitablemente se la lleva el tiempo. Pero hay una juventud peleable, territorio adentro, morándonos hacia nosotros mismos, y está unida a una palabra muy simple y pequeña: “solidaridad con la condición humana”.

No se llega a presidente por más sabio. Si no el mundo andaría mejor.

No sólo hay que considerarlo por razones de sentimiento sino de conciencia social. Quisiera que el feminismo nunca olvidara que hay clases sociales y que lo primero es socorrer el fondo de la sociedad.

No soy pobre, soy sobrio, liviano de equipaje, vivo con lo justo para que las cosas no me roben la libertad.

Nos tenemos que juntar por el susto, para hacer algo en el mundo que se nos viene (sobre la crisis del Covid).

No vivo para cobrar cuentas o reverberar recuerdos, me angustia el porvenir que no veré y por el que me comprometo. Es posible un mundo con una humanidad mejor.

Nuestro mundo necesita menos organismos mundiales, que sirven más a las cadenas hoteleras, y más humanidad y ciencia.

O logras ser feliz con poco y liviano de equipaje -porque la felicidad está dentro tuyo- o no logras nada. Inventamos una montaña de consumo superfluo y hay que tirar y vivir comprando y tirando y lo que estamos gastando es tiempo de vida, porque cuando yo compro algo, o tú, no lo compras con plata, lo compras con el tiempo de vida que tuviste que gastar para tener esa plata. Pero con esta diferencia: La única cosa que no se puede comprar es la vida, la vida se gasta y es miserable gastar la vida, para perder libertad.

Ocupamos el templo con el dios Mercado, él nos organiza la economía, la política, los hábitos, la vida y hasta nos financia en cuotas de tarjeta la apariencia de felicidad.

Pertenezco a una generación que quiso cambiar el mundo, fui aplastado, derrotado, pulverizado, pero sigo soñando que vale la pena luchar para que la gente pueda vivir un poco mejor y con un mayor sentido de la igualdad.

Pobres no son los que tienen poco. Son los que quieren mucho. Yo no vivo con pobreza, vivo con austeridad, con renunciamiento. Preciso poco para vivir.

Por el camino más largo es el viaje más corto.

Prometemos una vida de derroche y despilfarro, que en el fondo constituye una cuenta regresiva contra la naturaleza y contra la humanidad como futuro.

Quizá esté equivocado, porque yo me equivoco mucho; pero lo digo como lo pienso.

Ser libre es (…) gastar la mayor cantidad de tiempo de nuestra vida en aquello que nos gusta hacer.

Si aspiráramos en esta humanidad a consumir como un americano promedio, son imprescindibles tres planetas para poder vivir.

Si sos joven tienes que saber esto: La vida se te escapa y se te va minuto a minuto y no puedes ir al supermercado y comprar vida. ¡Entonces lucha por vivirla, por darle contenido a la vida!

Si tuviera muchas cosas tendría que ocuparme de ellas. La verdadera libertad está en consumir poco.

Sí, es posible un mundo con una humanidad mejor. Pero tal vez hoy la primera tarea sea salvar la vida.

Sí, es posible un mundo con una humanidad mejor. Pero tal vez hoy la primera tarea sea salvar la vida.

Siento rabia, me caliento, digo disparates, pero no puedo cultivar el odio (…). Hay que respetar, sobre todo cuando más duele.

Soy medio exótico en el mundo en el que vivo, porque llego en moto al parlamento, fui el primero que no usaba corbata.

Soy un paisano terco. No razono en términos económicos. Pero estoy peleado con la civilización en la que estoy viviendo.

Una cosa es la pobreza que mides con los números y otra la que está en la cabeza. Si no apuestas al cambio cultural, el cambio material sirve de poco.

Vengo del sur, y como tal, cargo inequívocamente con los millones de compatriotas pobres de América Latina, patria común.

Vivir mejor no es tener más, sino ser más feliz.

Ya quisiera yo tener para América Latina una cosa así, que estuviéramos con contradicciones y líos y esto, pero que hubieran construido ese ser. Seguramente el proyecto de la comunidad económica europea tiene muchos defectos, pero nunca vivió un tan largo período de paz.

Yo estoy viviendo como vive la mayoría de la gente en mi país.

Yo quiero saber la verdad, pero en la justicia no creo un carajo.

Yo sé que hay hambre… pero hay el doble de cantidad de alimento. Lástima que tiramos casi el 30% de la comida que producimos, ni siquiera se la damos a los perros, menos se los damos a la gente pobre. Esas son las contradicciones de nuestra civilización, desnuda, clara, agresiva.

Frases célebres de Pepe Mujica

Pepe Mujica abandonó la presidencia de Uruguay en 2015 y BBC Mundo hizo un recopilatorio con sus frases más memorables. Este es el resultado:

Ahora puedes comparar el discurso de Mujica con el de los políticos de tu tierra y echarte a llorar 😂. Si te ha gustado el artículo, no dejes de compartirlo en redes sociales para que llegue a todo el mundo.

Guillermo

Hola, me llamo Guillermo y soy muchas cosas, entre ellas coleccionista de frases. Un día decidí compartir mis frases favoritas con todo el mundo y así nació este lugar. Portal Frases no es el único proyecto online que tengo pero sí mi preferido.

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