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Frases de Pedro Duque, el ministro astronauta

Todos soñamos con ser astronautas, Pedro Duque lo consiguió. En 1998 participó en el vuelo espacial STS-95 a bordo del transbordador espacial Discovery, convirtiéndose en el primer astronauta español. En 2003 estuvo en la Estación Espacial Internacional durante diez días para la realización de la Misión Cervantes.  Ahora vuelve a estar de actualidad por su flamante nombramiento como ministro de ciencia, así es el mejor momento para repasar las mejores frases de Pedro Duque.

Frases de Pedro Duque

(Para hacer viajes interestelares) Lo más realista sería mandar a gente en una nave que tardaría muchas generaciones en llegar. De momento, hoy por hoy, ésa parece que es la única manera

Cada euro invertido en la actividad espacial reporta a la economía de un país entre cuatro y 20 veces su valor.

Cualquier punto de vista distinto que uno tenga, ver las cosas desde la montaña, o ir al fondo del mar, todo eso te hace ver las cosas distintas. Pero bueno, cierto es que el espacio es lo más raro que hay, o el punto de vista distinto que es más distinto. Los países los ves todos de un golpe. En fin, das la vuelta al mundo en muy poco tiempo. Por tanto, el mundo lo percibes pequeño.

El I+D en España siempre ha sido bastante… mínimo.

En España tenemos que dar una imagen de que realmente somos capaces de hacer las cosas tan bien o mejor que los demás (…) Aquello de ‘que inventen ellos’ se tiene que acabar ya para siempre.

Es importante que la gente sepa que el dinero no se tira. Se da a unos ingenieros y científicos y como les ponen una meta tan lejana y tan imposible, se afanan y lo usan bien.

Estoy seguro de que en un siglo podremos hacer unos viajes que ahora nos parecen impensables. La investigación va a tal velocidad que nos cuesta prever todos los adelantos de que dispondremos en cien años más. Ya habremos viajado a Marte, y yo diría que con cierta frecuencia. Es prácticamente seguro que habrá gente viviendo en la Luna, haciendo las tareas que la ciencia-ficción adelantó que sucederían: extracción de minerales, utilización de los recursos…

Ha habido unos años en España en los que quienes nos dedicábamos a algo que no fuera especulación inmobiliaria parecía que éramos tontos.

Hay astronautas que tienen problemas para dormir y que al cabo de un par de meses de estar ahí arriba se encuentran mal y tienen que tomar algún somnífero para conseguir su ciclo, pero la ingravidez en general es bastante cómoda, es como dormir con la bañera llena de agua y que esté permanentemente a 37 grados. En principio se puede dormir bastante bien

Hoy he tenido suerte: he podido ver los fuegos en California, impresionantes, y he decidido dedicar unos minutos a meterme en un módulo fuera del camino de los demás y apagar las luces para ver la noche. Allí he visto algo que se ve con frecuencia, una tormenta eléctrica en la que los rayos se propagan de unas nubes a otras. Y, en medio de ese espectáculo, he visto algo pequeño pero muy bonito: una estrella fugaz debajo de nosotros. Una bonita despedida.

La gente no concibe que podamos influir en las cosas del cielo.

La inversión en programas espaciales es rentable, el dinero se les da a los científicos e ingenieros para que piensen, descubran y trabajen.

Llevamos muchas décadas apuntando antenas al universo a ver si nos llega alguna señal de algún lado, pero una vez que tengamos identificados cien o mil planetas muy potenciales para la vida, podremos apuntar con mucha mayor precisión justamente a esos sitios.

Los astronautas aprendemos de los científicos y actuamos en su nombre en el espacio.

Los niños de ahora pueden soñar con ir a Marte y si seguimos en esta línea y, desde luego, si aumentamos muy significativamente el impulso y los presupuestos de investigación y desarrollo en España, podrán hacer su sueño realidad.

Me gustaría que la bandera que pongamos en Marte no sea la misma que se puso en la Luna. Y cuando se funde una colonia en el planeta rojo espero que no todos hablen con acento de Texas.

Me parece erróneo dar dinero para la carrera espacial y quitárselo a otras ciencias, lo que hay que hacer es dar más a la investigación en general. La inversión en Ciencia es la única que realmente define el futuro de un país y de sus ciudadanos.

No quisiera molestar a nadie, pero la gente ve cuatro luces en el firmamento y hace interpretaciones muy peregrinas. Vemos una mancha en la pared y lo primero que nos sugiere es una cara… Todos tenemos derecho a convencernos de lo que queramos, pero los famosos secretos de la NASA no son tales secretos…

No sé si llegaremos a fiarnos de los sistemas de inteligencia artificial lo suficiente como para dejarlos a su bola.

Para que alguien llegue a ser científico o ingeniero, primero tiene que motivársele, y las personas de la televisión también tienen que ayudar a que se exponga lo bonito que es la Ciencia y la Ingeniería… Es muy importante que le llegue a todo el mundo, a los niños de todos los barrios.

Por supuesto que me informo de política, como todo el mundo.

Tanto en esta galaxia como en todas las demás hay tantos planetas como granos de arena seguramente en una playa y, por tanto, pensar que este planeta tan pequeñito como la Tierra es el único de entre todos ellos que ha generado vida es un poco absurdo.

Un astronauta es diferente, porque no se es tan exigente con las condiciones físicas como con los pilotos de pruebas o jugadores de fútbol o cosas así. Entonces ha habido gente que ha ido al espacio con 55 años y hasta con 60, y estando en pleno rendimiento todavía.

Una escuela de calidad es la garantía de que los mejores talentos se desarrollarán y producirán una generación de científicos y tecnólogos dentro de 10 o 20 años. La Universidad accesible a todos, según sus méritos y su esfuerzo, asegura la continuidad de este proceso para dentro de cinco o 10 años. Y las inversiones en fomento de la ciencia y la tecnología promocionan la conversión de todo ese talento en innovación que revertirá en nuevos productos, patentes, servicios y, en general, en sólida exportación en plazos aún más cortos.

Visto desde fuera da la impresión de que España es de los países donde los gobernantes entienden menos el valor de la inversión a futuro. Es curioso, y la verdad es que a todos los españoles que estamos en la ESA nos cuesta trabajo defender a España dentro de la organización.

Yo creo que en el futuro lo que vamos a hacer será tener mucha más vigilancia continua. Tendremos, por así decirlo, satélites policía. Igual que tenemos torres de vigilancia en los bosques para ver si sale humo de algún sitio y controlar a los que queman, tendremos unos satélites muy especializados que permitirán –con el control de algún organismo mundial– frenar a los países que contaminen más de lo permitido.

Yo creo que en un siglo una de las nuevas estaciones espaciales seguramente será un hotel. Tendrán que bajar los costes, por supuesto. Pero no sería extraño incluso que hubiera más de un hotel.

Pedro Duque, amigos, sin duda una de las mentes más privilegiadas de España y al que le dedicamos tanta suerte en el ministerio como en sus aventuras espaciales.