frases de 50 sombras de grey

Frases de 50 sombras de Grey 【del libro y la película】

50 sombras de Grey se ha convertido en el gran bestseller de la literatura erótica de los últimos años. La apasionada relación entre Anastasia y el misterioso y magnético señor Grey es el hilo conductor de esta trilogía que ha cautivado a millones de lectoras en todo el mundo. ¿Cuál es la clave de su éxito? Quizás haber sabido despertar las fantasías más ocultas de un público ávido de emociones. Sigue leyendo si quieres conocer las frases de 50 Sombras de Grey más sensuales e impactantes.

Frases de Christian Grey a Anastasia

Anastasia no puede evitar sentirse inmediatamente atraído por el señor Grey. Una pasión ardiente que le lleva a traspasar todos los límites. Frases de Christian Grey cómo estás sin duda tienen la culpa.

¡El mejor momento! Nos conocemos desde algo así como cinco putos minutos. Quería enseñarte el mundo entero y ahora… ¡joder! ¡pañales, vómitos y mierda!

¿Por qué cada uno es cómo es? Es muy difícil saberlo. ¿Por qué a unos les gusta el queso y otros lo odian? ¿Te gusta el queso? La señora Jones, mi ama de llaves, ha dejado queso para la cena

¿Por qué eres tan insegura? No deja de asombrarme. Eres una mujer joven, fuerte, independiente, pero tienes muy mala opinión de ti misma

¿Por qué no te gusto?

¿Qué diablos me estás haciendo? Me tienes completamente hechizado, Ana. Ejerces alguna magia poderosa.

¿Qué tendrán los ascensores?

¿Quieres castrarme del todo?

¿Sabe lo embriagador que es su olor, señorita Steele?

¿Sabe, señorita Steele? Es usted insaciable.

¿Tienes idea de lo mucho que te deseo, Ana Steele?

¿Un halago de su parte, señorita Steele? Es que soy un hombre con muy diversos talentos.

A la mierda el papeleo.

A nuestro acuerdo. A ser mía. Por favor, Ana.

Agárrate fuerte, esto va a ser rápido nena.

Ahora, si estuviera allí, te secaría las lágrimas a besos. Pero no estoy… así que vete a dormir.

Algún día voy a alquilar este ascensor toda una tarde.

Algunos dirían que no tengo corazón.

Ana, eres imprevisible. Me dejas sin aliento

Ana, la última vez que hablamos me dejaste. Estoy un poco nervioso. Te he dicho que quiero que vuelvas, y tú has dicho… nada.

Anastasia, deberías mantenerte alejada de mí. No soy un hombre para ti.

Anastasia, no soy un hombre de flores y corazones. No me interesan las historias de amor. Mis gustos son muy peculiares. Deberías mantenerte alejada de mí.

Anastasia… esto es para ti. Sé lo que quieres oír. La música que hay aquí lo dice por mí.

Ay, Anastasia, eres tú la que me has hechizado. ¿Es que no es obvio?

Ay, nena, los dos sabemos que si me lanzas el guante estaré encantado de recogerlo.

Bueno, ya no soy un ex. Vamos, nena, hemos de irnos.

Cásate conmigo.

Chupa, chupa fuerte nena.

Chúpame nena.

Como de costumbre, me sorprende, señorita Steele.

Confía en mí, Anastasia. Puedo transportarte a lugares que ni siquiera sabes que existen.

De verdad quiero hacerte el amor. Ven a la cama conmigo, por favor.

Deberías llevar algo de seda o satén, Anastasia. Pero incluso con mi camiseta, estás preciosa.

Deja de morderte el labio o te follaré en el ascensor, y me dará igual si entra alguien o no.

Deja de morderte el labio. Me desconcentras, y resulta que me he dado cuenta de que no llevas nada debajo de mi camisa, y eso me desconcentra todavía más.

Desafiante como siempre, señorita Steele.

Digamos, en términos muy simples, que quiero que quieras complacerme.

Dijiste que me querías. ¿Eso pertenece ya al pasado?

Dios, ¿hasta dónde puedes llegar?

Dios, Ana. Sí que estás lista.

Dios, quiero poseerte ahora, pero ya no me quedan condones. Nunca me canso de ti. Eres una mujer desquiciante, enloquecedora.

Durante toda mi vida adulta he intentado evitar cualquier tipo de emoción intensa. Y sin embargo tú… tú me provocas sentimientos que me son totalmente ajenos. Es muy… perturbador. A mí me gusta el control, Ana, y contigo eso… simplemente se evapora.

El pensamiento no, Anastasia, pero tu cuerpo… lo conozco bastante bien desde ayer.

El primer baile será conmigo, ¿de acuerdo? y no será en la pista.

En primer lugar, yo no hago el amor. Yo follo… duro.

En sueños. Creo que fue la cosa más reconfortante que he oído en mucho tiempo, Anastasia. Y me sentí relajado.

Era un comentario, señorita Steele. Hasta pronto. Más pronto que tarde, nena.

Eres imprevisible, señorita Steele, como siempre.

Eres mía y sólo mía, no lo olvides.

Eres una chica muy valiente. Me tienes fascinado.

Eres… tan… dulce… te… deseo… tanto…

Es asombroso lo buena que puede estar esta vainilla sosa y aburrida.

Eso explica tu inapropiada pregunta. No. Yo no salgo con chicas, Anastasia… solo contigo. Pero eso ya lo sabes.

Estaría eternamente mirando cómo duermes, Ana.

»Feliz» es un adjetivo que apenas alcanza a expresar lo que sentí. »Extasiado» se aproxima más.

Fuiste tú quien me dejó.

Hasta luego, nena.

He echado de menos esa lengua viperina.

La canción que más me gusta en el mundo es tu risa, Anastasia.

La llave de mi corazón y de mi alma.

La mujer que me trajo al mundo era una puta adicta al crack, Anastasia. Duérmete.

Las apariencias engañan. Estoy de todo menos bien. Tengo la sensación de que el sol se ha puesto y no ha salido durante cinco días, Ana. Vivo en una noche perpetua.

Las he comprado todas, Anastasia. No quiero que un desconocido se te coma con los ojos en la intimidad de su casa.

Le sorprendería saber lo que haría por pasar más tiempo con usted, señorita Steele… de hecho me sorprende incluso a mí.

Llego tarde. Yo nunca llego tarde. También esto es una novedad, señorita Steele.

Los bebés significan que se acabó el sexo.

Me asusta que yo vaya a ser un mal padre.

Me conoces mejor que nadie.

Me cuesta mucho decirte que no.

Me embriagas, señorita Steele, y me calmas. Una mezcla interesante.

Me está costando no follarte.

Me está costando una barbaridad no follarte encima del capó de este coche ahora mismo para demostrarte que eres mía y que, si quiero comprarte un puto coche, te compro un puto coche.

Me gusta que te duela. Te recordará que he estado ahí, solo yo.

Me gustaría morder ese labio.

Me tienes cautivado. Te deseo, e imaginar que te posea otro es como si un cuchillo hurgara en mi alma oscura.

Mi cama es demasiado grande sin ti.

Mi dulce niña.

Mi mundo era ordenado, calmado y controlado, y de repente tú llegaste a mi vida con tus comentarios inteligentes, tu inocencia, tu belleza y tu tranquila temeridad y todo lo que había antes de ti empezó a parecer aburrido, vacío, mediocre…

Mía.

Necesitaré una entrada más, porque iré acompañado. Sí, Andrea, eso es lo que he dicho, acompañado, la señorita Anastasia Steele vendrá conmigo. Eso es todo-

Nena, entiendo tu enfado. Ana, es que te quiero para mí solo. No quiero compartirte. Nunca antes había tenido lo que tenemos ahora. Quiero ser el centro de tu universo, por un tiempo al menos-

No lo creo, Anastasia. Un caballero oscuro, quizá. ¿Cenaste ayer?

No me apetece hablar esto por e-mail. ¿Cuántos Cosmopolitan te vas a beber?

No me dejes. Me dijiste en sueños que nunca me dejarías y me rogaste que nunca te dejara yo a ti.

No quería que volvieran a herirme. Y entonces me dejaste. Y yo me quedé hecho polvo.

No te cuesta nada sincerarte conmigo por escrito. Por e-mail siempre me dices exactamente lo que sientes. ¿Por qué no puedes hacer eso cara a cara?, ¿tanto te intimido?

No te masturbes, quiero que te sientas frustrada. Así es como me siento yo cuando no me cuentas las cosas, cuando me niegas lo mío.

No te muerdas el labio. Aquí, no; ahora, no. Si no puedo hacértelo aquí, no me tientes.

No te vayas, por favor… ten un poco de fe en mí y un poco de paciencia. Por favor.

No tenemos mucho tiempo, esto va a ser rápido, y es para mí, no para ti, ¿entendido? Como te corras te voy a dar unos azotes.

No voy a pasar por esto otra vez. Esta vez cesárea programada.

No, Anastasia. Yo no tengo novias.

No, estoy haciendo esto porque por fin he conocido a alguien con quien quiero pasar el resto de mi vida. Nunca pensé que me pasaría a mí.

No. Yo soy de aquí te pillo aquí te mato.

Nos proponemos complacer, señorita Steele.

Nosotros ya hemos perseguido el amanecer, Anastasia, ahora el anochecer.

Nunca había dormido con nadie, nunca había tenido relaciones sexuales en mi cama, nunca había llevado a una chica en el Charlie Tango y nunca le había presentado una mujer a mi madre. ¿Qué estás haciendo conmigo?

Nunca había sentido lo que sentí cuando te fuiste, Anastasia. Removería cielo y tierra para no volver a sentirme así.

Nunca había traído a una chica aquí.

Obtendré un gran placer, incluso una gran alegría, si te sometes. Cuanto más te sometas, mayor será mi alegría. La ecuación es muy sencilla.

Oh, cariño, no. Te he echado tanto de menos, Anastasia.

Oh, yo sé lo que me gustaría hacer, Anastasia. Te pregunto qué quieres hacer tú.

Para usted, señora Grey, solo corazones y flores. Siempre.

Por ponerme celoso aposta. Es infantil hacer eso. ¿Tan poco te importan los sentimientos de tu amigo como para manipularle de esa manera?

Por todas nuestras primeras veces, felicidades por tu primer cumpleaños como mi amada esposa. Te quiero.

Porque estoy muy jodido. Tengo muchas más sombras que luces. Cincuenta sombras más.

Porque mi mujer trabajó con él y yo hago comprobaciones de seguridad sobre todas las personas que trabajan con mi mujer.

Porque no voy a tocarte, Anastasia… no hasta que tenga tu consentimiento por escrito.

Porque puedo.

Primero, deja que te pregunte una cosa. ¿Tú quieres una relación vainilla convencional y sosa, sin sexo pervertido ni nada?

Quédate conmigo esta noche. Si te vas, no te veré en toda la semana. Por favor.

Quiero que te rindas a mí en todo voluntariamente. Para complacerme.

Quiero que, cada vez que te muevas mañana, recuerdes que he estado dentro de ti. Solo yo, eres mía.

Quiero que, para empezar, conozcas bien la parte más valiosa de mi cuerpo, mi favorita. Le tengo mucho cariño.

Sé lo que estás haciendo.

Sé que ese labio está delicioso, doy fe de ello, pero ¿puedes dejar de mordértelo? Cuando te lo muerdes, tengo ganas de follarte, y estás dolorida, ¿no?

Si te lo digo saldrás corriendo de aquí y no querrás volver nunca más. No puedo correr ese riesgo, Anastasia.

Sí, aunque eso vaya en contra de mi buen juicio, la deseo. Ahora tengo que esperar… joder, esperar… otra vez.

Sí. La mejor decisión que he tomado en mi vida ha sido casarme contigo.

Soy como una polilla atraída por la luz.

Te deseo, Anastasia. Lo adoro y lo odio, y adoro discutir contigo. Esto es muy nuevo para mí. Necesito saber que estamos bien. Solo sé hacerlo de esta forma.

Te necesito más a ti, Anastasia. Estos últimos días han sido infernales. Todos mis instintos me dicen que te deje marchar, que no te merezco.

Te sale una v aquí cuando frunces el ceño. Es un sitio muy suave para darte un beso.

Tú eres mi diosa de ojos verdes, Anastasia. ¿Quién lo habría dicho?

Tú eres mi »más». Mi amor, mi vida.

Tú eres mi tabla de salvación.

Tú haces que mire el mundo de forma distinta, Anastasia. No me quieres por mi dinero. Tú me das… esperanza.

Tú nunca fallas, Ana. Eres preciosa, inteligente, audaz, divertida, sexy, y agradezco todos los días a la divina providencia que fueras tú quien vino a entrevistarme y no Katherine Kavanagh.

Tú tienes algo, Anastasia, que me atrae a un nivel profundo que no entiendo. Es como el canto de sirena. No soy capaz de resistirme a ti y no quiero perderte.

Tuyo.

Un dólar por sus pensamientos.

Usted sí me desarma totalmente, señorita Steele. Por su inocencia. Que supera cualquier barrera.

Vamos a pasar nuestra noche de bodas a diez mil metros de altitud. Es algo que no he hecho nunca.

Vamos a perseguir el amanecer, Anastasia.

Vas a tener que especificar un poco más. Ya te dije que no pienso tocarte hasta que me supliques y me digas qué debo hacer.

Ven, vamos a la cama. Te debo un orgasmo.

Ya veo. Pues… a suplicar entonces. ¿Quieres suplicar en mi casa o en la tuya?

Yo en mi mente le llamaba junior.

Yo nunca he querido más, hasta que te conocí a ti.

Yo pondré el mundo a tus pies, Anastasia. Te quiero en cuerpo y alma, para siempre. Por favor, piénsalo.

Yo tampoco quiero que te vayas. Desde que te conozco, me siento más vivo.

Frases del libro 50 Sombras de Grey más subrayadas

Para celebrar el estreno de la última película de 50 sombras Amazon desveló cual era las frases de la novela más subrayadas por las lectoras. Este es el resultado:

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